El matemático, físico y filósofo de la ciencia, René Thom, explica un hecho terrible: En todas las culturas y sociedades humanas se registra, independientemente del tipo de calendario o forma de contar el tiempo, la explosión de una estrella supernova, situada en la nebulosa del Cangrejo, el año 1054. Quienes mejor registrado tienen el evento son, como no, los astrónomos chinos, con una precisión y calidad inigualable, pero lo fundamental es que cualquier sociedad humana registró este hecho absolutamente fuera de lo común.
Sólo hay una sociedad que no lo registra: la Europa medieval. ¿Por qué? Porqué no la vio. ¿No la vio? No. Si seguimos a Freud, diremos que negó lo que veía. ¿Por qué lo negó? Porque la estructura feudal y teocrática de la sociedad alto-medieval y su concepción del Universo impedía que la gente viera algo existente.
Toda la máquina de los cielos, en los que el numero de las estrellas estaban contadas y cumplían una misión en el plan de la salvación divina, impedía que Nuestra Madre la Iglesia pudiese tolerar que, súbitamente, en una constelación, apareciera una estrella inexplicable, porque las estrellas estaban contadas. Durante la Edad Media se registraron muchos cometas, y si no que se lo pregunten al pintor Giotto, o a los que realizaron el celebre tapiz De Bayeux. Pero una cosa eran los cometas y otra la explosión de una estrella que se veía, incluso, durante el día con luz solar.
A los españoles les ocurre igual que a los europeos medievales con lo que está ocurriendo en la ZONA ESPECIAL NORTE, es decir el País Vasco. Una luz encegadora les ilumina y no la ven. La niegan. Están ciegos. Veamos porqué: Porque el fenómeno tiene la misma dimensión que tiene una supernova, es algo fuera de lo común. Como lo son todos los procesos revolucionarios de largo alcance, que son absolutamente incomprensibles en el contexto del pensamiento existente. Como que son tan "incomprensibles" la gente, incluidos los llamados "revolucionarios", optan por practicar un mecanismo de defensa del Yo que Freud, denominó negación: niegan, deniegan y reniegan.
Desde el año 1959 en adelante, la "transición a la democracia" fue cuidadosamente planificada por la CIA, los "tanques de pensamiento" de las universidades americanas, las fundaciones de la socialdemocracia, instaladas en cómodos castillos bávaros, y por qué no, desde sectores de la burguesía hispánica. Pero en contra de lo que decía el camarada Carrillo en sus plúmbeos textos, la burguesía española jamás fue decididamente democrática bien al contrario: desde 1959 hasta 1975, el franquismo fue funcional a sus intereses de clase.
¿Qué parió el prestidigitador Carrillo? Un pésimo análisis -si merece tal nombre- de la realidad social y política española, que se había trastrocado radicalmente a causa de los Planes de Industrialización. ¿Cuales fueron las consecuencias políticas de esa cosa llamada "análisis"? :La "Reconciliación Nacional".
A partir de aquí, se trató de someter y violentar la lucha antifranquista convirtiéndola en mera "lucha por la democracia", aplacar las movilizaciones sociales, y en nombre de los "datos de entorno" (los de la burguesía por supuesto) someter a las clases trabajadoras hispánicas, transculturadas y sobreexplotadas por los intereses del gran capital. Así, se cocinó una Constitución, que se hizo a espaldas del pueblo, en los apartados de los restaurantes de lujo de Madrid, bajo la especie de un nombre que sellaba la vergüenza: el "consenso".
Calcadito de lo que cuentan Marx y Engels en los textos de la Revolución de los años 1848-49, cuando el monarca de la Corte de Prusia y Camphausen hicieron lo que luego repetirían Juan Carlos I y Suarez. Pero claro, los dirigentes del PCE y el PSUC, que sepamos, no leían mucho a Marx.
La libertad, fue para los burgueses, los Sres. Duran Farell, Ferrer Salat, Botín, Ybarra, y el inefable hijo pródigo del Marqués de Castell-Florite, Juan Antonio Samaranch. También para que el capital transnacional empezara a invadir la Península a toda velocidad y la convirtiera en colonia del Imperio Trilateral, institución de la que es socio entre otros, el Sr. Múgica Herzog.
La amnistía, sabemos que fue una cosa que NO SE DIO. O mejor dicho, se dio a los policías, torturadores, jueces civiles y militares que habían instruido condenas de muerte, los jefes locales y provinciales del Movimiento por los "excesos" cometidos... Enrique Curiel, sabe perfectamente que lo de la amnistía para los antifranquistas fue un camelo. Todo cambió para que todo permaneciera casi igual.
Unos, exonerados de la persecución contra los trabajadores y los demócratas acabaron haciéndose de la UCD, tergiversando su historia -por ejemplo Pablo Porta- o muriendo en la cama como el torturador Creix o los coroneles que informaron los Consejos de Guerra contra antifascistas..., los otros nos hemos quedado con largos expedientes guardados en los ordenadores Berta o Duque de Ahumada para cuando, en "defensa de la democracia", los "Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado", reciban la orden de salir a la caza del rojo.
Los estatutos de autonomía, fueron meros procesos descentralizadores y cualquier otro comentario es un insulto: Esta Constitución Monárquica, a la que vergonzosamente un Partido Comunista se plegó, negando la legalidad republicana, niega cualquier otra cosa en el artículo octavo que no sea esto: mera descentralización administrativa, funcional a los intereses de nuestros colonizadores y sus palanganeros.
Por el camino, el "tránsito pacífico", fue refrendado con el dócil doblado de testuz del PCE después del Atentado de Atocha. Hechos de aquella época, no menos graves, son: los hechos de Montejurra, la muerte de Verdejo (¿quien se acuerda de Javier Verdejo?), la violación, tortura y muerte de Yolanda Gonzalez, los ATE, el BVE, y otros grupos que actuaban en el Norte, y así, haríamos una lista infinita.
Multitud de líderes sociales, obreros y antifascistas suponían -erróneamente, por supuesto- que si se producían estas claudicaciones, se facilitaría un mejor desarrollo de la lucha de las clases oprimidas. Nuestro más absoluto respeto, porque muchos de ellos padecieron horrores indecibles, que no es el momento de señalar aquí; del mismo modo que habían realizado actos de heroísmo irreprochables, que no han de ser olvidados.
No olvidar quiere decir: que el peso fundamental de la lucha antifranquista la realizaron los comunistas, en España bajo las siglas de PCE, en Catalunya del PSUC, y que fueron ellos quienes pagaron más caro el precio de esta lucha. Aquí hay que añadir el carácter crecientemente autónomo que fue tomando la lucha de clases en Euskadi, de la que fue destilándose un bloque histórico nuevo que se agrupó a partir de la ruptura de las juventudes del PNV y la fundación de ETA.
Pero cuando no hay teoría revolucionaria que permita generar proyectos de largo alcance, estratégicos, la gente se desnorta en el fragor del combate, pierde sus señas y su identidad, y en este asunto, el caso hispánico es paradigmático. Estos líderes sociales y obreros se equivocaron porque habían luchado mucho y estudiado muy poco.
Mientras que una minoría de líderes sociales y obreros, aún cuando no entendían el proceso de la reforma política, mantuvieron su integridad personal -muchos están en el PCC-, otros muchos se vendieron por un escaño parlamentario y poco mas. No habían hecho la revolución, habían hecho SU revolución.
La traición de estos politiquillos que cenaban y comían haciendo constitución -Solé Tura, por ejemplo- se consumó haciéndola votar con la esperanza de que los españoles, de forma alegre, rotunda y entusiasta la votaran. No ocurrió. ¿Por qué?
Porque una porción de españoles, o bien se abstuvieron o bien votaron ante tamaña infamia un No colosal, y la Constitución, esta mierda de Constitución salió renqueante. Donde este hecho fue mas evidente fue en Euskadi. La gente dijo NO y el PNV, para no perder las naves, se tuvo que abstener. Y salieron voces crecientes, importantes, de españoles de pro, que mostraron -nunca mejor dicho- que el Rey iba desnudo.
Y los trabajadores, desideologizados, fascinados por los oropeles, abalorios, espejuelos y baratijas que el gran capital les mostraba -Europa of course- se aliaron con sus verdugos y explotadores, y así definieron como real que se había pasado de la dictadura a la democracia pacíficamente. Y como dice el refrán, los muertos de Atocha al hoyo y los vivos al Pryca. Pero como Lady Macbeth, todos padecen horribles pesadillas que han de anestesiar, como sea, con telebasura.
Mucho antes de 1968, una masa amplia de gente había puesto en marcha una sociedad alternativa, invisible, con reglas distintas creando redes y soportes sociales que diseñaban un proyecto político de muy largo alcance a todos los niveles, desde el sindical al militar. Por esto, el No a la Constitución-de-los-Restaurantes-de-Lujo fue tan masivo en Euskadi. Los vascos dijeron: NO hay libertad, NO hay amnistía. Los culpables de tantos crímenes contra el pueblo han de ser castigados y no aceptamos una mera descentralización.
Y además afirmaron: vistas las cosas, nos negamos a ser españoles, porque aunque nunca nos hemos sentido parte de España, se nos niega el derecho a dirigir nuestros asuntos. Es por esto que muchos españoles de pro vieron que la vieja idea de las clases oprimidas de la unión fundada en la igualdad de los pueblos ibéricos, se mantenía firme justamente allí donde se negaba, prácticamente, la idea de España propia de las clases opresoras. Esto era posible porque se había creado esta sociedad civil alternativa durante los largos y duros años de lucha antifranquista. No la habían teorizado, la habían hecho, a partir de millones de actos anónimos y cotidianos y habían bebido marxismo para teorizarla muy lejos de los manuales de Moscú.
Esta luz hiere los ojos de los que hicieron SU revolución. Y a quienes definieron como real que el tránsito a la democracia fue de perlas; por esto han de negar permanentemente las evidencias. Veámoslas:
Que el movimiento juvenil Jarrai reúne cuando quiere a 20.000 jóvenes para que discutan de sus problemas, les hiere. No puede ser. Para ellos el movimiento juvenil no existe en parte alguna. Que lo que es "intifada" en Israel y les "alegra", como que aquí les hiere lo llaman "acto vandálico"; que lo que en Alemania son "colosales manifestaciones del movimiento ecologista y antinuclear que hay que apoyar activa y solidariamente", cuando ocurren en la ZEN se convierten en "actos agresivos contra la policía democrática". Por esto niegan que Lemoniz exista en el mapa o que Itoiz sea un montaje para tapar estafas.
Que se haya desarrollado la unión de las dos fuerzas sindicales mas potentes en Euskadi, LAB y ELA no les alegra a quienes hicieron SU revolución y por esto nos dicen: "estos sindicatos no representan a los trabajadores", tontería nada distinta a negar el tono izquierdista del diario EGIN. Ellos ya leen el País y no cometen la grosería de que un ejemplar lo lea mucha gente, lo discuta, y participe en su redacción. Para ellos, Egin es "un panfleto fascista". Para no sufrir dicen que las operaciones militares son "terrorismo" cuando la patronal española en sus campañas militares de la primera mitad del año 1995 mató a más trabajadores por accidente laboral evitable -para ser exactos 760- que la "banda" en toda su historia.
Estos ciegos, insisten en que la lucha contra la drogodependencia, es un problema técnico, que ha de ser dirigida por las Instituciones Públicas y no un problema político, como sostiene Askagintza, movimiento popular contra la drogodependencia, comprometido en combatirla en el corazón mismo donde encuentra su caldo de cultivo: la ciudad industrial de Euskadi, anómica, insalubre y llena de parados.
Estos ciegos, insisten que la Korrika, carrera masiva en defensa del euskera, en la que participan cientos de miles de personas, -hasta Martín Fiz- es un "acto de defensa de una cultura aldeana y que hay que ser universalista y tolerante"... y así hasta el infinito: negar, negar y negar, como San Pedro. Y por negar que no quede: por ejemplo que se tortura mucho y bien, y por esto Portugal no concede extradiciones. O que hace dos semanas 30.000 personas se pasearon por Pamplona pidiendo el acercamiento de presos a Euskadi.
Finalmente, estos ciegos, cuando llega el período electoral de turno, ponen velas a Santa Rita patrona de los imposibles, para que HB, esta extraña fuerza política que, según ellos, "representa la pequeña burguesía radicalizada, que los trabajadores vascos conscientes abominan y rechazan", desaparezca como fuerza electoral. Y cuando pasada la marea electoral, HB saca decenas de miles de votos, en vez de cuestionarse la existencia de santa Rita o de un error de análisis, perseveran: es una minoría de gente intolerante que son xenófobos y "aún tiene mucho apoyo" por desgracia.
Y, dado que en la razón que vendrá, hablaremos del José Ma., no estará de más recordar, aquello que el pregonaba, a saber: "la virtud de la Santa Intransigencia". Veamos: Estos señores que son tan intransigentes y repiten y vuelven a repetir "que no hablarán con terroristas ni con quienes les sustentan", sería bueno que recordaran dos cuestiones de orden pragmático: la primera, es que la historia da muchas vueltas, y hoy en día podemos ver a "peligrosos terroristas", convertidos en jefes de Estado, como por ejemplo Mandela o Arafat. Por una mera cuestión de protección cara al futuro, nuestros políticos constitucionales tendrían que ser más prudentes; es bueno que recuerden que mucha gente ha salido de la cárcel para ser ministro, y lo que hasta ayer era un "peligroso terrorista" como Kabila, hoy se ha convertido en un patriota zaireño.
Tendrían, pues, que ser más cuidadosos; pero hay otra razón más a tener en cuenta: desearíamos fervientemente que la Santa Intransigencia que mantienen frente a "la banda y sus secuaces", la mantuvieran frente a la patronal y sus aliados a la hora de negociar la inextricable selva de contratos laborales, despidos, salud y accidentes laborales. Porque lo que nos muestran, es que tienen dos varas de medir, y si hay que medir ha de ser con una vara.
Y en el Informe Político y las Tesis: NADA DE NADA. Hay una guerra civil a 500 Km. de Barcelona y sin enterarse. Aquí esto de la ZEN se parece cada día mas a Francia cuando la Guerra de Argelia, a Nicaragua después del 1971 o Sudáfrica después de 1985. La negación de lo evidente convertida en arte para anestesiar las conciencias.
Recordemos: Argelia era una "provincia más" (como Madagascar) de Francia, y los niños argelinos (como los cameruneses), aprendían que sus antepasados eran los galos. Lo advertimos: lo que ocurra en la Zona Especial Norte nos afecta y partirá la "izquierda" española dentro de poco, como ocurrió en Francia con Argelia. Escribiendo estas líneas intentamos jugar el papel humilde de dos monjitos de Cambridge los cuales, según el astrofísico Carl Sagan, se "atrevieron" a sugerir que acaso en los cielos había una estrella nueva no contemplada en las Sagradas Escrituras. Lo hicieron en voz muy baja, porque los podían quemar. Los siglos les dieron la razón.
Todo el "tránsito pacífico a la democracia" está desnudo. Quienes escribieron las Tesis y el Informe Político y no hablan, nada menos que de una guerra civil al lado de casa, merecen ser suspendidos con un cero.
6ª RAZÓN: ¡BASTA YA POR DIOS, JOSÉ MARÍA, BASTA YA! (DE "REFERENTES" ¡¡¡POR SUPUESTÍSIMO!!!)